
La inversión sostenible sigue evolucionando, y ahora incorpora un nuevo enfoque que va más allá de los criterios tradicionales ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, ha presentado recientemente dos índices bursátiles basados en principios católicos, marcando un hito en el ámbito de la inversión ética y responsable.
Estos nuevos índices uno centrado en el mercado estadounidense y otro en la eurozona han sido desarrollados en colaboración con Morningstar y seleccionan compañías de mediana y gran capitalización que cumplen con criterios alineados con la doctrina social de la Iglesia Católica.
Inversión con valores: más allá del ESG
Durante los últimos años, los fondos ESG han ganado protagonismo entre inversores institucionales y particulares. Sin embargo, la creciente sofisticación del mercado ha impulsado la demanda de estrategias que no solo consideren sostenibilidad, sino también marcos éticos más específicos y coherentes con determinadas convicciones.
En este contexto, los índices promovidos por el Vaticano representan una evolución dentro de la inversión socialmente responsable (ISR), al aplicar filtros relacionados con:
•Protección de la vida humana
•Responsabilidad social corporativa
•Buen gobierno empresarial
•Impacto medioambiental
•Exclusión de actividades consideradas contrarias a principios éticos católicos
Este enfoque conecta especialmente con inversores que buscan alinear sus decisiones financieras con sus valores personales o institucionales.
Un nuevo segmento en los mercados financieros
La creación de estos índices no solo tiene un componente religioso, sino también estratégico desde el punto de vista financiero. Refleja una tendencia clara hacia la segmentación temática de la inversión, donde los criterios de selección son cada vez más personalizados.
Al igual que existen índices centrados en sostenibilidad climática, igualdad de género o innovación tecnológica, ahora surgen referencias que integran valores religiosos como marco de inversión. Esto amplía el abanico de herramientas disponibles para la construcción de carteras con identidad y propósito.
¿Qué implica para los inversores?
Para los inversores, esta iniciativa abre la puerta a:
-Nuevas referencias para carteras con enfoque ético
-Mayor diversificación dentro de la inversión responsable
-Estrategias alineadas con principios morales definidos
-Integración de valores en la toma de decisiones financieras
Desde el punto de vista del mercado, este movimiento confirma que la inversión ética ya no es una tendencia marginal, sino una parte estructural del ecosistema financiero global.
CH Capital y la inversión con propósito
En CH Capital, seguimos de cerca la evolución de los mercados y las nuevas tendencias en inversión responsable, gestión patrimonial y planificación financiera. Entendemos que cada vez más inversores buscan no solo rentabilidad, sino también coherencia entre su capital y sus valores.
La aparición de índices basados en principios religiosos es un ejemplo más de cómo las finanzas están integrando dimensiones sociales, éticas y culturales en la asignación de activos.
Porque invertir ya no es solo una cuestión de números. También es una cuestión de principios.

